Texto y Fotografías: Edgar Avelar

Todo apunta a que desde que el Nazareno llegó a Izalco –como quiera que haya sido-, la comunidad indígena se organizó  para que fuera protagonista de las actividades de Cuaresma y Semana Santa.

Se sabe que en las primeras décadas de 1800 se formaron la mayoría de las Cofradías en nuestra zona; algunos historiadores afirman que esta actividad estuvo a cargo de frailes Franciscanos, sumando esto a la tradición oral, es consecuente pensar que la extinta Cofradía de Jesús Nazareno, viera su nacimiento en ese tiempo.

Lastimosamente, en este aspecto no contamos con documentación oficial que nos dé datos precisos de su fundación y funcionamiento; quizá la ignorancia hizo que no se le diera la importancia a los documentos que resumían sus actividades o, la apatía haya sido el determinante que con el paso del tiempo, volvió inevitable la pérdida de tal invaluable información.

Para hacer una reseña histórica de “lo que pudo haber sucedido”, volvemos a basarnos en relatos que a través de informantes ex presidentes han llegado a nosotros y de artículos publicados, encontrando posiciones encontradas, pero que constituyen nuestra única fuente de información.

De nuevo destaca el Prof. Alfredo Calvo, en uno de sus trabajos inéditos –sin importar el grado de veracidad de ellos- porque es el más detallado que ha llegado hasta nuestras manos. Nos cuenta:

“…procedieron a la formación de una nueva Cofradía de Jesús Nazareno, siendo organizada por un Señor Mayordomo, una Señora Mayordoma, Cinco Alcaldes, 14 Cofrades, más el pleno que se formaría en el transcurso del tiempo…” SIC

De esto, concluimos: primero, que la extinta Cofradía fue indígena desde su nacimiento; segundo, que la expresión “una nueva Cofradía de Jesús Nazareno”, deja en duda si era nueva porque ya había otra(s) bajo la misma advocación o, si quiso decir nueva, porque no existía ninguna dedicada a Nazareno alguno; tercero, que por su naturaleza misma, la Cofradía estuvo bajo autoridad y jurisdicción de la Alcaldía del Común.

En este punto, Don Alejandro Leme, nos confirma del control  que tenía la Alcaldía del Común sobre la Cofradía de Jesús Nazareno en esos tiempos. En cuanto a la tradición del chilate, melcochas, chocolate etc., todo apunta a que se realizó desde siempre como sucede con el resto de Cofradías de nuestros pueblos, exceptuando a la singular bebida de maíz, que será estudiada en un artículo especial. Nos narra el Prof. Pacheco:

 “En la casa de la Mayordomía durante los Viernes –de Cuaresma-, se rezavan Los Viacruses ante la Imágen de Jesús Nazareno, eran atendidos con chilate, dulce de melcocha, café con pan de maíz o chocolate”. SIC

Uno de los aspectos más destacables de la Cofradía, fue que su sede era construida dentro de la propiedad de la persona que fungía como nuevo Mayordomo, de ahí deriva la tradición oral que afirma “que Jesús siempre anduvo de rancho en rancho”.

En este sentido, otro aporte del Profesor:

“Cuando la Cofradía camviaba de Mayordomos, entre todos los Cofrades llevaban madera rolliza para edificar el nuevo rancho de paja, en donde estaría Jesús Nazareno y sus festividades tradicionales”. SIC

Preparando Chilate, Lunes Santo 1996

Un punto muy destacable, es que contrario a lo que muchos pensamos, la Cofradía no fue exclusiva del “pueblo de abajo”, sino que también visitó la zona ladina, negado esto tajantemente por Don Felipe Pilía Chile, ex presidente de nuestra Hermandad cuando nos asevera con orgullo: “Jesús nunca salió de su barrio, es indio”.

 Ahora, la contraparte: “… celebraban la Cofradía en el barrio Dolores… -en 1882, ubicándola en la 2ª Av. Nte., entre la 5ª y 7ª Calle Oriente-.” Este Dato es proporcionado por Don Alfredo Calvo.  Hubo muchos Mayordomos, ya que ésta existió por un período aproximado de 156 años. El dato más antiguo que hemos podido recoger data de 1882. “…de una familia Tulipe", que vivía en el barrio ladino Dolores.

 Don Alejandro Leme, nos cuenta que el primer Mayordomo que hubo fue el mismo Alcalde del Común de ese tiempo, pero que por desacuerdos entre ellos, se decidió nombrar un nuevo Mayordomo. Por su parte, Don José Elas, nos cuenta que “era obligación tener a Jesús durante 7 años”, cosa que muchas veces no se cumplió.

 

De los Mayordomos del Nazareno en el siglo XIX, sólo sabemos de Pedro Minco y Juan Aguilar; ya en el siglo XX, Margarito y Pedro Calona. La familia Calona estuvo al frente de la Cofradía por 40 años, constituyendo una dinastía. En 1940, nace oficialmente la Hermandad de Jesús Nazareno, el Prof. Calvo Pacheco apunta:

 

“Entre algunos Cofrades la desición de organizar La Hermandad de Jesús Nazareno tomó fuerza, y el personal de la Cofradía se dividió en dos partes, hubieron graves desacuerdos internos; finalmente se tomó El Acuerdo de buscar los servicios y la experiencia de Don Joaquín Leonor… Siendo así como Don Joaquín Leonor prosedió a la fundación, organización, disciplina, y crecimiento espiritual, de la naciente Hermandad de Jesús Nazareno…”  SIC

 

De manera que a partir de este acontecimiento, la entidad religiosa pasó a llamar “Hermandad y Cofradía de Jesús Nazareno”, siendo elegido Mayordomo Daniel Calona. En 1941, tomó el cargo de Mayordomo Jesús Gómez por un período de 3 años, dando fin a la dinastía de la Familia Calona; estos datos fueron encontrada en documentos que dejara la señora María de los Ángeles Calmo de Galina (1884-1937+).

 

1944 fue un año en que los desacuerdos y pugnas por la tenencia del Nazareno se acrecentaron, al punto que fue necesaria la intervención del Estado; el problema llegó hasta las oficinas de la Gobernación Departamental, donde el padre Salvador Castillo, el Gobernador Departamental y el Ministro del Interior, lograron que se mantuviera la calma entre los miembros de la Hermandad y Cofradía de Jesús Nazareno.

 

Esto fue confirmado por Don Alejandro Leme, quien participara en esos hechos. Para 1950 toma de posesión de la Mayordomía Rafael Turush. Durante estos tiempos continuaron las pugnas. Don Alejandro narra esta historia muy valiosa:

Chepe Purito oyó decir que Rafael Turush quien era el Mayordomo de Jesús, ya no quería tenerlo y entonces decidimos hacernos cargo de Él, pero apareció Juan Ama, apoyado por el Alcalde del Común y Mayordomos de ese tiempo -1960-, reclamando el derecho a llevárselo. Fui donde el Padre Castillo a contarle el problema y él me extendió un escrito, que a la vez iría firmado por varios vecinos.

 

De esa forma Rafael Turush nos entregó a Jesús y lo llevamos a la casa donde la niña Romila Huezo, antes de que se le hiciera su Templo. A partir de ese entonces, la Cofradía quedó fuera del control de la Alcaldía del Común”.

 

Efectivamente, de esta decisión se nombra en 1960 como nuevo Mayordomo a José Luciano Galina y se procedió a alquilar una casa de la señora Romila Huezo, ubicada entre la 4ª Av. Nte. y 1ª C. Ote., una cuadra antes del actual Templo. El objetivo de este alquiler, era tener un lugar dónde celebrar la Cofradía.

 

En 1961, se nombra Mayordomo a Miguel Ángel Morán, quien continuó celebrando la Cofradía en la misma casa alquilada. En esos tiempos eran sesenta socios cargadores los que llevaban en hombros a Jesús.

 

Dato importante: a pesar que ya se trataba de una Hermandad, no había Estandarte que encabezara los distintos Cortejos Procesionales, era la Insignia la que iniciaba estas actividades.

 

Llega 1961 y Jesús Nazareno es trasladado de nuevo a la casa de Rafael Turush, quien “sin compromiso y de forma interina”, la prestó para la celebración tradicional. La Procesión de Los Cristos de ese año, finalizó en el Templo en construcción, llegando así el fin de la Cofradía.

 

Para ese año, el templo todavía no estaba terminado, pero ya reunía las condiciones mínimas para recibir al Nazareno, quien desde entonces, ya no tuvo Mayordomos ni cofrades, sólo la Hermandad quedó a cargo de sus bienes y de las celebraciones de Cuaresma y Semana Santa, manteniendo las costumbres de nuestros abuelos.  Se nombra a Francisco Cuagüit como primer cuidandero de Jesús.

 

Significa entonces, que la Hermandad coexistió junto a la Cofradía por un periodo de 21 años, para convertirse al final de ese tiempo de forma oficial, en la Hermandad de Jesús Nazareno.

 

En nuestros días, la Hermandad fiel a la tradición todavía celebra la Cuaresma y Semana Santa con algunas actividades heredadas de la extinta Cofradía, pero es la Junta Directiva la encargada de su funcionamiento. No existe la figura del Mayordomo y tampoco la Alcaldía del Común la reconoce como parte del conglomerado actual de Cofradías existentes en Izalco. 

 

A esto se debe a que haya desaparecido al frente de los Cortejos de Cuaresma y Semana Santa, su insignia y haya sido sustituida por el Estandarte. A continuación mostramos un Cuadro Resumen de nuestras autoridades registradas desde nuestro nacimiento oficial hasta el momento:


                                                                                     Fotografía Cortesía de Atilio Gómez Cuahuith
Preparando las Cruces de Palma
Cuaresma 1998

Artículo tomado de la Revista Cuaresmal y de Semana Santa "El Nazareno", Vol. 1. Págs. 6-7. Hermandad de Jesús Nazareno de Izalco Copy Right ©