Texto y Fotografías: Edgar Avelar
Hasta la fecha, el origen y autoría de nuestro querido Nazareno, es incierto. No hay ninguna evidencia documental que lo aclare; sólo contamos con datos que se han ido reproduciendo con la tradición oral de los izalqueños, junto a ciertos escritos, inéditos algunos, pero ninguno de ellos constituyen una verdad absoluta.

Hay controversias en las teorías existentes para ubicar en el tiempo y en el espacio, a nuestra histórica y venerada Imagen. Éstas, desde la sugerida por Don Carlos Leiva Cea, izalqueño académico investigador en este campo, hasta las narradas por ex presidentes de nuestra Hermandad de descendencia prominentemente indígena, nos llevan a la conclusión que hace falta investigación.

Para iniciar nuestra búsqueda, tomamos como primera referencia, la información dada por Don Luciano Galina (+), Mayordomo en 1960 al Prof. Alfredo Calvo Pacheco (+), en uno de sus trabajos de investigación aún inédito:

“En aquellos remotos tiempos –refiriéndose a los 1800-, en el lugar llamado “La ceivita” del barrio Santa Cruz, andaban pastando en la vía pública dos vestias mulares cargadas de dos cajas de madera cada una; completamente solas sin dueño alguno. El Policía Municipal para la protección de las vestias y su cargamento, las condujo al “Poste Público Municipal”.

"Las vestias fueron descargadas y las cajas de madera las colocaron de sentaderos en el corredor del rancho de paja de la Alcaldía Municipal; despues de 15 días que nadie reclamó nada al respecto el Señor Alcalde llamó a varios testigos y ordenó que las cajas de madera fueran abiertas, en donde encontraron divididas en piezas a la Imágen de Jesús Nazareno y sus joyas de Plata”. SIC

Como podemos ver, ya esta historia cierta o no, evidencia la falta de datos sobre el origen de nuestra Imagen, ya que no ubica al dueño de las bestias al no encontrarse ningún documento que lo identifique, así como tampoco del Nazareno y sus pertenencias.

Llama mucho la atención, el hecho de asegurar que la Imagen no estaba completa sino por piezas, lo que nos lleva  a la interrogante: ¿Se trataba realmente de la actual imagen de Jesús Nazareno? Este último punto hace más que apasionante el tema porque precisamente, muchos creen que la actual Imagen ha sido la misma desde siempre. Nuestro informante, Don Felipe Pilía Chile de 82 años, nos narra:
Adolfo Carías me contó que Jesús llegó a unos patios dentro de unas cajas cargadas por bestias; Jesús estaba adentro por piezas, no estaba entero. Nunca me dijo el motivo de esto”. 

De forma muy similar, Don José Elas de 74 años, ubica el hallazgo, pero con la diferencia que nos relata que sólo era un cajón y que éste fue encontrado en el corredor de la Alcaldía Municipal, agregando tajantemente que la Imagen estaba entera; por su parte, Don Alejandro Leme de 80 años, es más aventurado en su historia, ya que su tío Luis le contó:

“…por la ceibita andaban las mulas con unas cajas, el Alcalde del Común junto a otros cofrades las abrieron y encontraron todo un Altar: la Cruz de Mayo, el Justo Juez, una Custodia, 4 Jesucitos, El Calvareño y el Nazareno…”

Una afirmación bastante interesante, ya que no sólo explica de cómo el Nazareno fue encontrado, sino que también, agrega más imaginería al contenido de las cajas.

Cosa curiosa: no hace mención de la platería: Corona, Aureola y Cíngulo del Nazareno, porque dice que “no venían en las cajas”.

Don Carlos Leiva Cea, quien se refiere a nuestro Nazareno como “de Indios”, en uno de sus trabajos de investigación histórica, rivalizando con la tradición oral nos sugiere:

“…y este de los indios del pueblo de Izalco bien podría atribuirse a Pedro de Mendoza, por ciertas similitudes con el Jesús Nazareno de la Caída, de san Bartolomé Becerra (Antigua Guatemala)”.     SIC  

Ciertamente, hay similitudes en la postura y ciertos perfiles entre nuestro Nazareno y el antigüeño. Pedro de Mendoza, reconocido escultor, efectivamente trabajó en la Antigua Guatemala a mediados del siglo XVII.

Si revisamos, vemos que el Prof. Calvo habla del siglo XIX, no del XVII, habiendo una diferencia de 200 años entre ambos planteamientos.

Nuestros informantes, los señores Felipe Pilía, José Elas y Alejandro Leme, no se atreven a hablar de fechas en su caso, aunque claro está, que el académico izalqueño nos dice:  “bien podría atribuirse a Pedro de Mendoza”, dejando la puerta abierta a otras posibilidades.

La imagen de Jesús Nazareno mide 1.6 m. sin peana y 1.65 m. con ella.  De bastidor. Pies tallados hasta las rodillas. Brazos de madera tallados hasta el antebrazo. Cabellera semi lisa de 73 cm. que llega a nivel de la cintura. Pierna izquierda semiflexionada. En la peana se lee: "Victor Daniel" y "Febrero 1862"
Estas posiciones son frágiles por la inexistencia de documentación que las apoye;  Don Carlos ha estudiado como experto conocedor a nuestro Nazareno, limitándose al análisis de la pieza, pero no nos dice de cómo  pudo haber llegado a Izalco, ni en qué momento. Este dato proporcionado por él, resulta más que interesante: 

“Originalmente de cuerpo entero, la imagen ha llegado hasta nosotros con una serie de intervenciones –no sólo en cuanto a la policromía-, las cuales no vamos a enumerar en detalle. Baste decir que ya a principios del siglo XX sus brazos hechos de pañal y rellenos de algodón se sustituyeron por piezas de madera. Sus piernas fueron recortadas a la altura de la rodilla, por considerar que no las tenía a proporción y, aún después, quizá debido a la ruina de la madera, piernas y pies fueron sustituidos por otros de mala factura colocados en forma poco adecuada para un Cristo que debe dar la impresión de caminar con la cruz a cuestas”.   SIC

El dato de la sustitución de los brazos, lo tomó de su informante, Don Ernesto Campos; el del recorte de las rodillas, efectuado por Don José Dolores Pinto, fue confirmado por los señores Alejandro Leme y José Elas, agregando que el Señor estaba tallado hasta las rodillas. En cuanto a la postura del Señor, podemos asegurar que el pie izquierdo, al estar semi flexionado, sí da la sensación de dar el paso, no así la rodilla por lo que no proyecta la sensación de movimiento.

Lo remarcado en negritas es vital para el choque de hipótesis, ya que descarta el relato tradicional de las cajas de madera, donde se afirma que Jesús no estaba entero, respaldado por Don Felipe Pilía y Don José Elas, pero negado por Don Alejandro Leme; estos tres personajes, sí concuerdan al negar el reemplazo de los pies; con esto, tenemos una idea clara de las controversias en torno a nuestro Jesús.

El dato curioso, es el aportado por Don Ernesto Campos informante de Don Carlos, asegurando que la Imagen tenía brazos de pañal, esto es aceptado por Don Alejandro Leme, agregando que fue Don Santiago Quilizapa, quien hiciera los actuales brazos de madera del Señor.

Hicimos de parte nuestra, las consultas respectivas a conocedores de Escultura colonial en Guatemala y nos dijeron que no existe en el vecino país, ni un ejemplo de Nazareno que fuese hecho con brazos de trapo o similares; si Don Ernesto Campos está en lo cierto, nos hace dudar en la atribución hecha a Pedro de Mendoza. Aunque Don Carlos Leiva nos ha confirmado que sí es posible que en la Antigua Guatemala, se hayan producido obras con estas características, por lo que la duda sigue en pie. El Prof. Calvo apunta:

“La antigua y primitiva Imágen de Jesús Nazareno, tenía ambos brazos y antebrazos construídos de “espuma”, completamente aguados, solo las manos y el resto del cuerpo eran de madera”.  SIC

El término espuma, creemos está mal empleado porque los materiales sintéticos como ese, no existían en el siglo XVII o XIX. El siguiente dato proporcionado por él mismo, es más que fulminante en esta búsqueda:



Al consultar a Don Ernesto Campos, sin vacilaciones, avaló el dato diciendo haber conocido personalmente al escultor Víctor Manuel Rivas y que efectivamente, fue testigo de la hechura de la nueva Imagen, agregando que el Miércoles de Ceniza de ese año, se llevó a cabo la bendición respectiva del nuevo Nazareno.

Lamentablemente, nadie de los consultados, recuerda dicho acto, que debió haber sido trascendental, por lo que no podemos dar fe del mismo. Recalcamos que fue Don Luciano Galina quien dio esta información al Prof. Calvo, pero no hay evidencia que lo respalde, a excepción de la declaración de Don Ernesto Campos.
Más datos:

La Cofradía de aquel entonces -se está refiriendo a 1882-, tenía tres Imágenes de Jesús Nazareno, la primer Imágen era la titular y de la estatura normal de un hombre; la cual salía únicamente dos veces al año, en las Pasadas al Huerto el Martes Santo, y en la procesión de Los Cristos el Jueves Santo”.   SIC

Lastimosamente, el Prof. Calvo no dice en qué momento aparecieron las otras dos imágenes; asumimos que “la titular”, es la encontrada por piezas en las cajas ya mencionadas. Pero podría tener relación con la información dada por Don Alejandro Leme, quien sugiere que dentro de las cajas había tres jesucitos. Sigue el Prof. su relato:

“La segunda Imágen de Jesús Nazareno era de mediana estatura, esta salía en las Pasadas a las Velaciones en tiempo de Cuaresma; recogiendo dinero o limosnas para los gastos de Cofradía”.

“La tercera Imágen de Jesús Nazareno era la más pequeña de estatura; la cual desapareció misteriosamente de La Cofradía, se rumora que esta Imágen se encuentra en el lugar llamado “El Plan de Amayo…”
Un incidente importante:

 “…lamentablemente en esa época -1891-, el rancho pagiso se derrumbó estrepitosamente, y una pesada viga de madera le calló en la nuca a la segunda o mediana Imagen del Nazareno separándole la caveza del cuerpo…”

”Las dos Imágenes del Nazareno la mediana y la más pequeña fueron vendidas por el Mayordomo –acá está responsabilizando a Pedro Minco, Mayordomo en 1891-, y desde entonces solo quedó la Imágen titular la más grande…”

Entendemos a esta altura, que esta “Imagen titular” es la que según él, fue la descartada en 1939 para dar nacimiento a nuestro Nazareno actual.
“En el año antes mencionado –se refiere a finales de 1939-, los Señores Alcaldes de La Cofradía, desidieron examinar minuciosamente la Imágen primitiva y antígua de Jesús Nazareno, constatando que por descuido ante las intemperies de los tiempos, dicha Imágen en su totalidad la madera estava podrida, muy deteriorada y definitivamente ya no se podía ocupar en la próxima Semana Santa.

La Dirigencia de La Cofradía recomendó la inmediata y urgente reparación parcial o total de la Imágen de Jesús Nazareno. En el Convento de La Iglesia de Dolores el Escultor Víctor Manuel Rivas originario de San Vicente, al contratar sus servicios declaró que tal Imágen ya no servía; por tales motivos se le pidió que hiciera una nueva é identica Imágen de Jesús Nazareno”.   SIC

Esto es fulminante, porque descarta que la Imagen actual, sea la misma que pudo haber venido en las supuestas cajas, o haya salido en el siglo XVII del taller de Pedro de Mendoza o de cualquier otro escultor guatemalteco de esos tiempos. Según este último dato, nuestro Nazareno data del siglo XX, siendo su escultor el salvadoreño Víctor Manuel Rivas. Para confirmar esto, el Prof. Calvo Pacheco remata:

“En el mes de Marzo de 1940 el mencionado Escultor Rivas, terminó de hacer LA NUEVA IMAGEN DE JESUS NAZARENO, exactamente igual a la anterior; solo de altura le recortaron una cuarta; lo único que se ocupó del primitivo Nazareno son sus ojos, la diadema, corona de espinas y la cadena rollisa todos estos implementos hechos de pura plata maciza; siendo testigos de lo anterior la Señora Victoria de Aguirre, Ernesto Campos, José Aguirre, Felix Gil, y el Sacerdote Salvador Castillo…”   SIC
Para la controversia, Don José Elas nos asegura: “sólo un Jesús ha habido, la diferencia es que antes era más blanco, de color muy parecido a Jesús de las Once de la Iglesia de allá arriba”.

En cuanto a su Corona de Espinas, en la parte posterior se observa la inscripción: “esta corona la dio Simona Cuellar”; en la Aureola se lee: “Simona Cuellar”. Definitivamente debió ser una fiel devota del Nazareno. Es de lamentar que no tenemos su rastro y esto imposibilita poder hacer aseveraciones sobre la antigüedad de estas piezas.

Referencia importante es la inscripción que la peana del Señor nos muestra: “Victor Daniel”; ¿Acaso se trata del personaje a quien el Prof. Calvo identifica como Víctor Manuel? No podemos asegurarlo.

Para Don Manuel Quilizapa, escultor y restaurador de imágenes, quien ha intervenido muchas veces a nuestro Nazareno, opina que es muy difícil asegurar la antigüedad de la madera, ya que según él, el cedro rápidamente envejece y sólo haciendo un estudio científico de la misma en un laboratorio especializado, podría revelarnos su edad, por lo que no se atreve a apoyar las teorías expuestas en este escrito.

Todos los relatos, independientemente de su grado de credibilidad, nos orientan de forma significativa en nuestra búsqueda Tras la Pista sobre el Origen del Nazareno, tarea que queda abierta a la investigación, debido a que todavía hay muchos vacíos en su historia.


Parte Trasera de Corona

Interior de Aureola
Artículo tomado de la Revista Cuaresmal y de Semana Santa "El Nazareno", Vol 1. Págs. 2-4. Hermandad de Jesús Nazareno de Izalco Copy Right ©

                                                                                                    Fotografía Cortesía de Don Atilio Gómez Cuahuith
Don Luciano Galina -segundo de derecha a izquierda-
Ex-Mayordomo e Informante del Prof. Alfredo Calvo
Un Jueves Santo de los Años 60´s