La Cuaresma izalqueña, sobresale ampliamente en todo el territorio salvadoreño debido a que posee expresiones folclóricas únicas. La HJN, es su protagonista desde el Martes de Carnaval, hasta la finalización de la misma.

Básicamente, son dos actividades que dan vida a la Cuaresma izalqueña: las Pasadas de Jesús Nazareno y las respectivas Velas. No se sabe a ciencia cierta, cuándo inician estas tradicionales actividades, ni tampoco del por qué de su origen. La tradición oral nos cuenta que al Nazareno siempre le fueron hechas sus Velaciones desde los principios de su Cofradía.

Concretamente, se trata de conducir a la Imagen de Jesús Nazareno desde su Ermita, a la casa de habitación del devoto(a) oferente de la Vela. Esto se hace por medio de una Procesión acompañada de marchas fúnebres, de duración relativamente corta -aproximadamente de dos horas-; esta actividad es conocida por los izalqueños como Pasada; éstas se realizan los Sábados de Cuaresma en las primeras horas de la noche; su recorrido lo determina el(la) oferente de la Velación.

Finalizada la Pasada, el Nazareno es bajado de su Anda y es conducido al interior de la casa de Velación, en donde a propósito, se ha elaborado el respectivo Altar, muy similar a los de las Velaciones que observamos tanto en la Antigua Guatemala, como en la Ciudad Capital del vecino país; aunque por condiciones de espacio, no son del mismo tamaño en comparación a los Altares chapines.

Al día siguiente, es decir Domingo, inicia la Vela en sí misma: desde tempranas horas suenan las marchas fúnebres en la casa de Velación; se abre sus puertas al pueblo, para que éste ingrese a contemplar y venerar al Nazareno en su Altar, quien es acompañado por los sonidos característicos de pito y tambor y el incienso que invade el ambiente.
Lo folclórico del caso, inicia precisamente en ese momento, ya que cuando el devoto(a) visitante ingresa a la casa de Velación, éste deposita su respectiva limosna, cantidad monetaria ofrendada según su criterio y posibilidades; al hacer esto, le es estregada una flor de coyol o corozo como comprobante de su limosna.

Acto seguido, el visitante ya con flor en mano, se dirige al sitio de la Velación que se ha destinado especialmente para el reparto de chilate y dulces de frutas de la época. Se hace presente con dicha flor y de forma gratuita recibe su porción respectiva, incluso, puede pedir tantas porciones como desee.

Durante todo el día, hasta las diez de la noche, la casa de Velación recibe al pueblo en su visita al Nazareno; regularmente caída la tarde, se realiza un pequeño concierto de marchas fúnebres en vivo; a estas horas, la concurrencia es más notoria, ya que gentes de todos los barrios del pueblo, incluso de fuera de Izalco, asisten a contemplar la Imagen y a deleitarse con su respectiva porción de la singular bebida.

Llegado el lunes, al caer la tarde, en la casa de Velación se realiza un rezo para el Nazareno y luego, a las 7 de la noche, se inicia la Pasada de retorno a la Ermita, la que tiene una duración y logística igual a la de la Pasada de traslado del día sábado. Algunas ocasiones, debido a la demanda de oferentes, puede programarse una Vela en día miércoles.

En este último caso, la Pasada de traslado se realiza martes y la de retorno, día jueves. Cabe decir que Miércoles de Ceniza es el día oficial de la primera Vela de Cuaresma y que la última de ellas se realiza Lunes Santo dentro de la Ermita, para cuyo caso, no se realizan por razones obvias, ninguna Pasada. El calendario de Velas se elabora de acuerdo al turno que corresponde a los oferentes, cuyas solicitudes son llevabas a la HJN, hasta con tres años de anticipación.

Tras depositar la limosna, el devoto recibe la flor de coyol para tener derecho a su porción de chilate
Segundo Domingo de Cuaresma 2009

Martes de Carnaval 2009

Quinto Sábado de Cuaresma 2009